Un paseo por el Balneario El Condor

Pasamos la noche sobre el acantilado del Balneario El Condor.

Aventuras Sin Horario

2/13/20264 min read

El Balneario El Cóndor o "La Boca" como lo llamamos los locales, es un lugar fascinante, no solo por ser la puerta de entrada a la Patagonia costera, sino por ese aire nostálgico y salvaje que tiene.

Es el sitio donde el río Negro finalmente se abraza con el mar después de recorer sus 635 km desde su nacimiento en la confluencia de los ríos Limay y Neuquén. Está ubicado a 30km de la ciudad de Viedma, por la ruta Provincial N°1.

Curiosamente, el balneario no se llama así por el ave andina (aunque se ven algunos en la zona), sino por un hecho histórico: el naufragio del velero danés "Cóndor" en diciembre de 1881. Los pobladores de la zona rescataron a la tripulación, y el nombre del barco quedó grabado para siempre en la geografía del lugar.

Si hay un lugar donde el alma se siente libre apenas bajás del auto, es el Balneario El Cóndor. No es solo una playa; es el comienzo de la Patagonia profunda y lo primero que te va a volar la cabeza (y no solo por el viento) es el sonido. Al acercarte a los acantilados, te recibe la Colonia de Loros Barranqueros más grande del mundo. Es un espectáculo increíble: miles de manchas amarillas, verdes y rojas volando contra el cielo azul, custodiando sus nidos en la piedra. Es la naturaleza en su estado más puro y ruidoso, dándote la bienvenida a "La Boca".

Y quién custodia a los loros en sus vuelos? y lo verás parado, esvelto al pie del acantilado mientras caminas hacia el sur, lo vas a encontrar con él, el guardián de la costa: el Faro Río Negro que con más de 130 años. Es el faro más antiguo del país, mejor dicho de la plataforma continental, que todavía sigue en pie y funcionando. Es el punto perfecto para una foto épica, sintiendo la brisa marina en la cara y entendiendo por qué este lugar es tan especial, al menos asi era antes que podias subir por sus escaleras crujientes. Ahora podes sacarte la foto epica con el viento en la cara desde la base (te juro que son igual de espectaculares) y a metros de allí te encontrás con el monumento que honra a los caídos en la guerra de Malvinas de 1982, destacándose por su muro con 649 huecos que simbolizan cada vida perdida, una plataforma elevada y una "ventana" que mira directamente hacia las Islas Malvinas, incorporando también un avión Mirage, un ancla y un camión para representar Tierra, Mar y Aire, haciendo del lugar en un espacio de reflexión sobre la soberanía y la memoria de los héroes.

Pero El Cóndor no solo es una cara bonita, que solo invita a sacarse unas selfies con atardeceres o amaneceres  maravillosos o loros arruyandote al anochecer. El Cóndor también tiene lo suyo, si es acción lo que estás buscando, porque acá el viento no es una molestia, ¡es el protagonista! El Cóndor es la capital del kitesurf, el windsurf y el carrovelismo. Ver las velas de colores saltando sobre las olas o los carros volando sobre la arena cuando baja la marea te llena de una energía eléctrica.

Y si preferís la calma, las playas son sencillamente infinitas. Cuando la marea baja, se descubren cientos de metros de arena húmeda que reflejan el cielo como un espejo. Es el lugar ideal para caminar horas sin cruzarte con nadie, juntar caracoles o simplemente sentarte a ver cómo el sol se esconde. Y caundo el clima acmopaña en el verano el mar invita a meterse a bajar la temperatura. Ojo que si la marea está alta tambien tenes kilometros de playa con arena seca y caliente. Para todos los gustos!!!!

Entonces, por qué tendrias que conocer El Condor? Porque El Cóndor te despeina, te llena los pulmones de aire puro y te recuerda lo pequeños (y a la vez afortunados) que somos frente a la inmensidad del mar. Es rústico, es auténtico y tiene esa magia que solo la Patagonia sabe dar.

Datos curiosos:

  • Fundación Oficial: Se toma como fecha fundacional el 26 de diciembre de 1920.

  • El impulso de Jacinto Massini: Fue uno de los grandes visionarios que vio el potencial del lugar. Junto a otros vecinos de Viedma y Carmen de Patagones, empezaron a lotear y a construir las primeras casas de madera, desafiando la soledad absoluta de la costa en ese entonces.

  • La "Villa de Veraneo": En sus inicios, era el refugio de las familias tradicionales de la zona que buscaban escapar del calor del valle del Río Negro. Llegar hasta allá no era fácil: eran horas de viaje en carros o en los primeros autos por caminos de tierra y arena.

  • Antes de que hubiera una villa turística, ya estaba el Faro que fue inaugurado el 25 de mayo de 1887 bajo la presidencia de Miguel Juárez Celman. Su primer tornero (encargado) fue un marino que vivía en absoluta soledad, asegurándose de que la luz (que en ese entonces funcionaba con aceite de kerosene) guiara a los barcos que entraban al río.

Con el tiempo, lo que empezó como un caserío de pescadores y veraneantes se transformó en un centro de deportes náuticos. Un hito importante fue la construcción de la Ruta Provincial 1, que lo conectó definitivamente con Viedma (a solo 30 km) y abrió el camino hacia la "Ruta de los Acantilados" un camino escénico que bordea el mar y te lleva por lugares mágicos como La Lobería y Bahía Creek, que veremos en un proximo blog.

En resumen, que lo hace único a El Cóndor:

  • La Colonia de Loros Barranqueros: Es la más grande del mundo. Es un espectáculo ver (y escuchar) a miles de ellos en los acantilados.

  • El Faro Río Negro: Es el faro más antiguo del país en funcionamiento (data de 1887). Un ícono total del paisaje.

  • Deportes de Viento: Al ser una zona con ráfagas constantes, es el paraíso para el kitesurf, el windsurf y el carrovelismo.

  • Extensión de Playas: Kilómetros de arena fina que, cuando baja la marea, parecen infinitos.

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